Comienza Junio y arranca el mes del #branding en CUERVO. Elegimos este tema no solo porque nos encanta hablar de marcas, sino porque aún más nos gusta trabajar con marcas, como las de nuestros clientes, para ayudarlas a hacerlas crecer.

Nos dimos cuenta que la mayoría de nuestros clientes, pymes o emprendedores, no ven un valor tangible en su marca; y es cierto que cuando una marca se lanza al mercado o tiene poca visibilidad, no tiene un gran valor monetario, pero lo que suele quedar olvidado, es que esa marca puede tener un gran valor potencial, que, en algunos casos, se podría convertir el activo más importante del negocio.

 

Invertir en desarrollar tu marca siempre tiene sentido. Y para demostrarlo, pensemos en estos dos simples escenarios:

¿Se ve cuán distintos son estos dos escenarios? ¿Cuánto más difícil es hacer crecer tu negocio en el segundo escenario?

Sin embargo, la gran mayoría de las pymes en nuestro país no invierte sus recursos en tener una marca desarrollada, por lo que viven peleando en el escenario dos. Las pocas marcas que sí ven la oportunidad del escenario uno, son las que crecen, las que se desarrollan, las que se transforman de start-ups a compañías de mayor escala.

 

Si invertiste en una agencia o diseñador para que te haga un logo y una web, al menos diste el primer paso, pero el branding no termina ahí. De hecho, ¿qué es el branding? Dado que es uno de esos conceptos de marketing más vagos y puede volverse confuso rápidamente, está bueno que lo repasemos: el branding no es más que una marca 😊 ; y una marca es un nombre, un término, un diseño, un símbolo o cualquier otra característica que identifique el bien o servicio de un vendedor como distinto de los de otros vendedores[1]. Más allá de la definición de libro, es importante que entendamos que es esa marca la que generar lealtad en los consumidores, lo que los hace clientes que no solo nos vuelven a elegir, sino que nos recomiendan, brindándonos publicidad gratuita y de la mejor calidad, ya que el ¨boca  en boca¨, en el mundo interconectado que vivimos, es cada vez más poderoso.

Dicho esto, invertir en tu marca es, entonces, invertir en que su imagen y sus atributos tengan una identidad propia y te distingan de tu competencia, es invertir en crear clientes leales que empujen mi crecimiento.

Más arriba, mencioné también el concepto del posicionamiento, que también vale la pena aclarar. El posicionamiento es la imagen que ocupa nuestra marca, producto, servicio o empresa en la mente del consumidor, de nuestro potencial cliente. Este posicionamiento ellos lo construyen a partir de la percepción que tienen de nuestra marca de forma individual y respecto a la competencia.

Habiendo visto estos dos conceptos, branding o marca y posicionamiento, es que entendemos que la marca o mi branding es lo que yo como empresa digo, hago, cómo me muestro qué valores represento, etc. pero el posicionamiento es lo que los consumidores perciben, entienden y asimilan sobre mí. Y en definitiva, esto último es lo más importante, porque, no importa cuán genial digamos que somos, si los clientes no lo perciben de esa manera, estamos fritos😊

 

Entonces, ¿qué es lo que separa estos dos conceptos? ¿qué hace que nuestra marca sea percibida como nosotros queremos? El misterio tiene una respuesta súper simple: la comunicación. Cómo y cuánto nos comuniquemos con nuestros clientes, potenciales y actuales, va a ser determinante en la creación de ese posicionamiento deseado.

¨Pero Dani, soy una pyme, soy un emprendedor que está comenzando… no puedo permitirme hacer branding¨

Lo que no podes permitirte es no hacerlo. Ya definimos branding y entendimos que no significa salir en la tele y convertirse en una ¨love mark¨ como Apple o Mc Donalds, significa invertir en una estrategia de marca clara y acorde a tu público, en comunicarla en forma persistente y consistente, y en medir cómo eso impacta tus ventas y tu rentabilidad.

Si no sabes por dónde empezar, en principio, podes contactarte conmigo para que desde CUERVO te podamos orientar y ayudar a comenzar el proceso de crecimiento de tu negocio 😊 ¡Y además, te dejamos 4 tips de acciones bien low-cost que podes implementar en tu negocio ahora!

1/ Comenzá aclarando lo que representa tu marca.

 

¿Cuál es esa “única cosa” que deseas que tus clientes piensen cuando piensan en tu marca? Por ejemplo:

 
2/ Revisá tus materiales de marketing

  

Esto es simple: revisá tu sitio web, tu página de Facebook o Instagram, tus folletos o presentaciones que enviás a clientes, etc. cada pieza de comunicación que tengas. ¿Tiene una imagen y palabras en ellas para transmitir claramente “esa única cosa” por la que querés ser conocido? ¿O estos materiales de marketing envían mensajes mixtos, con folletos que enfatizan el costo más bajo, mientras que tu sitio web enfatiza la más alta calidad?

Y ¡ojo al piojo! Que la comunicación y percepción de mi marca no se transmite solamente en los materiales de marketing, sino en todo contacto que el cliente tiene con mi negocio: lo que dice un vendedor o miembro de mi empresa, cómo éste se comunica, cómo es la experiencia de pago de los servicios, etc. Todo va contribuir a crear la imagen de marca, por lo tanto es importante revisar que en cada contacto con el cliente se busque transmitir ¨esa única cosa¨. Asegurate de que todo refuerce lo que deseas que los clientes piensen sobre tu negocio.

 

3/ Demostrá tu posicinamiento con historias

No basta con decir una y otra vez que “ofrecemos alta calidad”, en este mundo de consumidores cada vez más demandantes, ¡hay que probarlo!

Te recomendamos que escribas casos de estudio sobre cómo tu empresa ayudó a un cliente con tu solución de alta calidad a resolver un problema de manera eficiente, o que juntes testimonios sobre cómo tu producto o servicio superó las expectativas del cliente, etc.

También está bueno si escribís la historia de su empresa y la comunicás: en la web, en las redes, en reuniones, ¡donde quieras! Podes crear un video de esto también, ya que ayuda a humanizar tu marca, es la historia también la que le da sentido e identidad única.

 

4/ Usa colores, símbolos y otros elementos para crear asociaciones visuales.

Si no invertiste aún en tener tu identidad visual (logotipo, isotipio, colores, tipografía, etc.), al menos verificá que haya consistencia en tus materiales de marketing. ¿Estás utilizando siempre la misma tipografía? ¿Los colores son consistentes? Los elementos visuales son pistas importantes que desencadenan otras asociaciones y ayudan a los clientes a recordar tu marca.

Muchos de ustedes seguramente invierten tiempo y esfuerzo en sus negocios, pero puede que estén desestimando la importancia de sus marca. Sin embargo, vimos que la marca es, de hecho, un activo, es su puerta de entrada al crecimiento de sus negocios, y dependiendo de cómo la manejen, los puede ayudar o perjudicar. Recuerden que hacer branding es clave en cualquier negocio, independientemente del tamaño del presupuesto y del negocio.

Tus clientes tienen miles de opciones, y cuando las misma parecen ser infinitas y los productos son cada vez más un commodity, es la marca la que puede salvarte 🙂 y ese es el valor de la marca para las pequeñas empresas.

 

¿Qué estás esperando para empezar? 🙂