La mayoría de las personas, cuando piensan en el concepto de creatividad, se imaginan que es una especie de don con los que algunos nacen y otros no. Los artistas – ya sean músicos, pintores, actores o incluso arquitectos – son creativos natos, lo ´traen consigo¨.

Sin ir más lejos, cuando era chica y estaba terminando el secundario, quería estudiar Publicidad, pero me daba miedo porque no sabía si yo era ¨lo suficientemente creativa¨, por lo que terminé estudiando Marketing. Sin embargo, año y medio después, me di cuenta que no era la carrera para mí (¡muchos números que odio!) y me terminé cambiando para recibirme de Licenciada en Publicidad, carrera que no solo amé, sino que me enseñó que la creatividad no es una virtud con la que nacemos, sino algo que se desarrolla.

Le pegunté a algunos amigos qué creían que era la creatividad y me dieron respuestas como ¨libertad¨, ¨hacer algo nuevo¨, ¨tener la capacidad de decodificar algo¨, ¨resolver problemas de forma original¨, ¨conectar dos puntos de una manera original¨, etc.

Claramente tengo amigos muy inteligentes que saben que la creatividad es más que simplemente la creatividad artística (muchos de ellos, debo admitir, son del palo publicitario :)). De hecho, cuando hablamos de ser creativos, hablamos de procesos creativos, y los procesos no son más que pasos a seguir, que todos podemos seguir, sin pre-requisitos que vengan de nacimiento 🙂

También le pregunté a Wikipedia qué era la creatividad, y nos dice que ¨La creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas o conceptos, de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales. ¨

marketing creativo

En el mismo sentido que la creatividad no es solamente tener impresionantes ideas artísticas, el marketing creativo no es solamente tener una campaña ingeniosa, sino que es pensar en formas alternativas, de conectar ideas de una nueva manera para alcanzar un objetivo de negocio, ya sea de branding o de ventas, etc.

 

Y la necesidad de encontrar soluciones creativas a problemas es especialmente importante en las pymes o los emprendimientos, ya que generalmente tienen menos recursos y hay que ¨encontrarle la vuelta¨ a las cosas, ¿no? No podemos matar todos los problemas con grandes líneas de presupuesto y ya, como haría una multinacional (aunque tampoco eso resuelve todos los problemas, ¡ojo!).

Sin embargo, en entrevistas con clientes potenciales, me doy cuenta que creen que un estudio o agencia de marketing y comunicación, solo puede ofrecerles ideas de campañas, ideas artísticas que ¨peguen¨, pero se preguntan ¿cómo monetizo eso? ¿cómo lo transformo en leads o en ventas?

Si vamos por ese camino nos vamos a estar haciendo las preguntas equivocadas. La idea creativa o de campaña es el último eslabón de un largo proceso que tiene que comenzar por entender qué problema el marketing – creativo –  va a tener que resolver y analizarlo en detalle para entender el origen y el contexto, y así pensar caminos alternativos, propuestas, que puedan dar una solución original al problema para garantizar el mejor resultado.

Alberto, el peluquero, había trabajado mucho para lograr su clientela actual. Se había capacitado con esmero, estaba siempre actualizado en cuanto a técnicas y modas, había invertido importantes sumas de dinero en la decoración del local. Ofrecía un buen servicio y un trabajo de calidad, porque sus aranceles rondaban unos 700 pesos el corte. Hasta que un día tuvo que afrontar un problema de difícil solución: justo al lado de su salón se instaló otro peluquero. La decoración de su local era muy llamativa y grandes carteles anunciaban:" Corte: 250 pesos". Alberto no podía rebajar sus precios sin reducir la calidad del servicio. Sus costos no se lo permitían. No sabía que hacer, hasta que se le ocurrió una idea. Colgó en la vidriera del local un gran cartel que decía: "Arreglamos los cortes de 250 pesos" 🙂

Alberto no tuvo la mejor idea publicitaria del siglo, sin embargo, supo encontrar una solución creativa a su problema. Y de esto se trata.

SEAMOS COMO ALBERTO 🙂

Para poder resolver un problema como Alberto necesitamos pensar lateralmente. Sin creatividad, no somos capaz de improvisar, buscar un diferencial, reducir costos y superar las dificultades que aparecen en el día a día de la empresa. Por esto es que es súper importante que cuentes con dos grandes activos:

 

Por un lado, una agencia como Cuervo, donde encontramos soluciones creativas a los problemas de negocio y comunicación de nuestros clientes.

 

 Y por el otro, y hablando más seriamente es muy importante que estimules los procesos creativos entre quienes forman parte de tu empresa e incorporar esa visión en la práctica, ya que, como vimos la creatividad.

Pero ¿cómo lograrlo? Para ayudarte, te dejo algunas estrategias simples que podes implementar fácilmente para estimular los procesos creativos en el día a día de tu empresa:

Estimulá a los miembros de tu equipo a mejorar en un aspecto de su trabajo todos los días o semanas o aunque sea una vez al mes, dentro de lo que está a su alcance. Si sos unipersonal, oblígate a mejorar algo cada tanto. Eso los ayudará a ejercitar el esquema mental de problema-solución, y como consecuencia, a tener que pensar lateralmente cada vez más. Si trabajas en equipo, pueden reunirse a revisar las ideas que tuvieron y retroalimentarse con buenas ideas unos a otros.

La creatividad es un proceso que se atraviesa mejor en conjunto, en muchas ocasiones, ya que varias personas pueden elaborar sobre las ideas de otro. Si trabajas en equipo y tienen algún espacio en común (o ahora en tiempos de cuarentena, algún espacio virtual donde compartan documentos) podés poner una cartelera con la descripción de un problema específico y estimular a todos a participar con ideas para solucionarlo, ya sea por medio de papeles autoadhesivos o escribiendo en el cuadro,o enviando mensajes en la vrsión digital. Estimular a las personas a pensar sobre áreas en que no actúan diariamente puede generar resultados sorprendentes y creativamente originales 🙂

Crea un espacio – un cuarto o un salón virtual, por ejemplo – que vos y tus colaboradores puedan frecuentar para pensar creativamente. Provee libros, videos y juegos físicos o links (en la versión virtual, también links a charlas interesantes!), con el objetivo de garantizar un espacio propicio al libre desarrollo de ideas sin restricciones.

Estas actividades surten efecto porque el éxito en el proceso creativo requiere de estímulos para salir a la luz, requiere de relajar nuestro pensamientos, librarlos de esas ´verdades absolutas¨ que conocemos y dar paso a reorganizar aquello que se sabe con el fin de descubrir lo que se desconoce.

 

Hoy, en un contexto donde muchos tenemos que reinventarnos, fomentar la creatividad es clave para poder encontrar caminos que nos ayuden a seguir adelante e incluso a crecer en nuevos espacios o en los mismos pero de una nueva manera. Todos somos capaces de hacerlos, solo tenemos que darnos la oportunidad, el espacio y el tiempo de incentivar nuestra creatividad.

 

En Cuervo estamos para ayudarte y acompañarte en ese proceso. Buscanos para implementar soluciones creativas en tu negocio que lo hagan crecer 🙂